El ginecólogo se especializa en el aparato reproductor femenino (útero, ovarios, trompas de Falopio y vagina), mientras que el urólogo se enfoca en el sistema urinario (riñones, uréteres, vejiga y uretra). Aunque ambas especialidades pueden tener puntos en común, el urólogo para mujeres aborda enfermedades relacionadas directamente con la función urinaria, infecciones, cálculos renales, disfunción de la vejiga y suelo pélvico, entre otras. Si tienes síntomas urinarios o problemas relacionados con la micción, es recomendable acudir al urólogo.